Artículo: 5 Cócteles Clásicos de Ginebra que Debes Conocer

5 Cócteles Clásicos de Ginebra que Debes Conocer
Primero Aprende los Clásicos
Las modas van y vienen. Los clásicos permanecen, porque son perfectos.
Aprende estos cinco y podrás preparar algo excelente en cualquier ocasión. Son simples, atemporales, y la prueba más verdadera de un buen gin.
1. El Gin & Tonic
El que todos conocen, y aún difícil de superar.
50 ml gin · 150 ml agua tónica · hielo abundante · una rodaja de lima o pomelo rosa.
Llena el vaso de hielo, vierte el gin, completa con la tónica, remueve una vez.
Un gin cítrico como Latin Beach lo hace fresco y luminoso, el punto de partida perfecto.
2. El Dry Martini
Neto, elegante, implacable. El drink que pone a prueba un gin.
60 ml gin · 10 ml vermut seco · hielo · cáscara de limón u oliva.
Remueve con hielo hasta enfriarlo bien, cuela en una copa fría, adorna.
Aquí un verdadero gin seco como Latin Secco, con su enebro italiano limpio, da lo mejor de sí.
3. El Negroni
Italia en un vaso. Amargo, equilibrado, inconfundible.
30 ml gin · 30 ml Campari · 30 ml vermut rojo · cáscara de naranja.
Remueve con hielo, vierte sobre un cubo grande, adorna con la naranja.
Partes iguales, una satisfacción infinita, el clásico del aperitivo al que todo amante del gin siempre vuelve.
4. El Tom Collins
Largo, efervescente, refrescante. Como una limonada para adultos.
50 ml gin · 25 ml zumo de limón · 15 ml jarabe de azúcar · soda.
Agita gin, limón y jarabe con hielo, cuela sobre hielo, completa con la soda.
5. El Gimlet
Dos ingredientes, equilibrio puro. Un favorito de los bartenders, y por una razón.
50 ml gin · 20 ml zumo de lima · 10 ml jarabe de azúcar.
Agita con hielo, cuela en una copa fría. Limpio, neto, atemporal.
¿Quieres Más Carácter?
Una vez aprendidos los clásicos, juega con ellos.
Sustituye el gin con Latin Spice, con sus notas cálidas de guindilla calabresa, para una versión audaz de un Negroni o de un G&T, el mismo clásico, con un carácter inesperado.
Más que un Drink
Los clásicos nunca pasan de moda.
Domínalos con un gin que merece el ritual, y cada copa se convierte en algo para recordar.




